Evdenor lo miraba con los brazos cruzados, el rizado con los brazos atrás de la espalda esperando que el Rey hablara.
—¿Me mandó a llamar señor?
—Alteza—corrigió—. Recuerda que ahora soy el rey.
Eryn achino sus ojos con una sonrisita en sus labios.
—La palabra recuerda no va muy bien conmigo ahora—Desafio cínicamente.
—¿Enserio haremos esto de esta manera Eryn?
El menor solo se hundido de hombros y desvío su mirada a sus pies, los cuales parecían más interesantes que lo que el rey tenía q