88 soy el amante.
Ralion estaba rojo.
Completamente rojo.
El rubor le subía desde el cuello hasta la raíz del cabello pelirrojo, tiñéndole las mejillas de un color que hacía juego con sus rizos. Se había despertado hace apenas unos segundos, el frío que recordaba de la noche anterior había desaparecido por completo, reemplazado por una calidez que no sabía si agradecer o temer.
Pero no recordaba exactamente qué había pasado.
La última imagen en su mente era Halden, acercándose a él o más bien el a Halden, y lueg