89 Juego de Orgullo.
Ingreso a las cámaras con la cabeza agachada, aún sentía vergüenza por su arrebato, aunque ya habían pasado dos días desde que se enteró de que la boda de Evdenor estaba a la vuelta de la esquina. Pues, ya con dos días, solo quedaban cinco, donde él sentía que cada minuto que pasaba le costaba aún más.
El rey no se encontraba en su habitación, ya casi no pasaba tiempo ahí. Ahora se la pasaba con Judith y Eryn entendía perfectamente, ya que debían congeniar, llevar a cabo prácticas de cómo sería