Mundo ficciónIniciar sesiónEl calor del sofá y la cercanía de Marcus envolvían a Clara como una manta que protegía y a la vez excitaba. El beso largo había dejado una sensación de vértigo en ambos, un temblor que recorría sus cuerpos y que ninguno quería romper. Se miraron, respirando con dificultad, los ojos cargados de emociones que las palabras no podían describir.
Marcus deslizó sus manos por la espalda de Clara, acariciando lentamente, explorando cada curva y cada punto de tensión que su cuerpo ofre






