Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio en el comedor era absoluto, solo roto por el tic-tac del reloj y el suave golpeteo de la lluvia en las ventanas. Dos minutos habían pasado desde que Clara le había entregado la prueba de embarazo y la ecografía. Dos minutos que parecían eternos, cargados de todo lo que no habían dicho, de todo lo que habían contenido durante semanas.
Marcus seguía sentado frente a ella, la mandíbula tensa, los ojos fijos en los suyos. Su respiración era profunda, controlada, pero la tensi






