El silencio después del incendio siempre es raro.
No es vacío. Es denso.
Clara se despertó antes que Marcus. No sabía ni qué hora era. Solo sabía que el cuerpo le pesaba distinto. No por lo que había pasado la noche anterior —aunque también—, sino por lo que significaba.
Estaba embarazada.
Y él seguía allí.
Giró la cabeza despacio. Marcus dormía boca arriba, con el ceño ligeramente fruncido incluso dormido, como si su cerebro no supiera descansar del todo. Siempre tenso. Siempre conteniendo alg