El otoño comenzaba a sentirse en la ciudad.
Las hojas de los árboles caían lentamente sobre las veredas y el aire tenía una frescura que anunciaba el cambio de estación. Para Valentina, aquel cambio también parecía reflejar algo que ocurría dentro de ella.
Habían pasado varias semanas desde el arresto de Daniel.
La vida se había acomodado poco a poco en una nueva rutina.
Las mañanas comenzaban temprano en la cafetería con Marta. El trabajo era constante, pero también reconfortante. Los clientes