La vida comenzó a encontrar un ritmo nuevo.
No ocurrió de un día para otro. Durante semanas, Valentina tuvo momentos en los que el pasado regresaba de forma inesperada. Un sonido fuerte, una discusión en la calle o incluso un recuerdo repentino podían hacer que su cuerpo reaccionara con la misma tensión que había aprendido durante años.
Pero ahora las cosas eran distintas.
Ya no estaba sola.
Aquella mañana, Valentina caminaba hacia la cafetería mientras el sol iluminaba suavemente las calles de