Einar se encontraba en su habitación con Isabel ordenando todo lo que escogió de los comerciantes.
— Princesa estos vestidos son muy bonitos — dijo Isabel mientras miraba las piedras bordadas en la tela de un vestido.
— Isabel escoge uno — dijo Einar sin mas.
— Pero princesa esto le pertenece, a demás una sirvienta como yo… no podría… — bajo la mirada.
Pero antes de que Isabel terminara la frase Einar la interrumpió — No eres un sirvienta cualquiera Isabel, eres mi dama de compañía y mi dama de