Mundo ficciónIniciar sesiónProbando Los Límites
El beso fue breve y feroz, una declaración más que un simple encuentro; después de ese choque, el aire alrededor de ellos parecía vibrar con electricidad. La ducha seguía cantando su ritmo constante, pero a cada latido la tensión entre Zane y Angie se espesaba hasta hacerse casi tangible. Él la mantenía contra sí con firmeza, notando cómo el calor de su cuerpo se pegaba y se deslizaba con el agua y en ese contacto había algo que no era sólo deseo:







