Mundo ficciónIniciar sesiónSiempre Regresaré A Ti
Emma estaba sentada junto a la cama donde Gavin dormía, su mano aferrada a la de él como si temiera que, si la soltaba, él desaparecería. La tenue luz de la habitación proyectaba sombras suaves sobre su rostro cansado, sus ojos enrojecidos por las lágrimas contenidas durante horas. Observaba el rostro inmóvil de su compañero, el suave ascenso y descenso de su pecho y sintió un







