—Lina, no vas a pelear. Hace muy poco que empezaste a entrenar; no lo vas a hacer —gruñó Lucas con el ceño fruncido.
—Pero yo sé cómo pelear, puedo ganar, le he ganado a varios y hasta a Gaby le he ganado —le gritó enfadada.
—Cualquiera le gana a Gaby —se bufó.
—Hey, yo solo la hago sentir bien —intervino el morocho.
—Lo que sea, ella no va a pelear y no se habla más.
—Yo hago lo que quiera —espetó, llevándose las manos a sus caderas.
—Li, no es prudente que pelees, eres muy nueva, te falta muc