Alex salió corriendo a tomar el ascensor privado, llegó al estacionamiento y por más que sabía bien que Lina ya no estaba, miró cada lugar del estacionamiento para ver si se encontraba. Llegó a su auto y lo encendió; apenas el motor dio vida, salió quemando llantas del lugar. Pasando varios semáforos en rojo, pasando por altas señales de tránsito, yendo a una velocidad no permitida, llegó al resto. Olvidándose de la empresa, de la reunión, de los planes, ya no importaba nada más que encontrar a