Jack con su chirrido anuncia un nuevo día y Sofi de un manotazo lo hace callar. Se desenvuelve de las sábanas y venta de su habitación para despertar a Mateo, ya que comienza su primer día en la escuela nueva.
Sofi se dispone a preparar el desayuno a gusto de Mateo «cereales Kellogg's con miel y su té con limón y también miel», siendo una debilidad para el chico; todo lo que contenía azúcar lo podía sustituir por miel.
— Deberías comprar un auto —sugiere el niño en cuanto subieron al taxi para ir a la escuela—. Te sería más económico que gastar en un taxi todos los días.
—Quizás.
—Te sería más económico que tomar un taxi cada mañana.
—Veremos ese tema luego —Lo observa y le dedica una sonrisa—. ¿Estás nervioso?
—Para nada.
—Ay, mira. Allí están Aye y Lina —suelta con alegría poco antes de llegar a la escuela.
—La enana parlanchina va a mí misma escuela?
—Sé bueno con ella; es una niña adorable.
—Es un parlante con dos patas… No es adorable.
—Por favor, Mateo, compórtate como el niño b