Sofi queda en un estado catatónico total, no puede hilar palabra alguna, ni mover sus pies, sus extremidades no hacían caso a las órdenes fundadas por su cerebro, solo podía mirar todo el cuarto sin siquiera respirar como era debido.
Todo el lugar estaba por completo cubierto por unas cortinas negras, cada pared vestía una y al mirar al techo, se da cuenta que también estaba cubierto por una cortina negra. En el lado derecho había cajoneras de roble, más al fondo una enorme cama redonda con dos