La besó tanto y tan fuerte, que sus labios vibraban y sus mandíbulas dolían, pero no quería dejarla ir, no quería solo conformarse con un beso, además, tenía que pedirle perdón por comportarse como un completo idiota primitivo y no pensar en más posibilidades que el simple hecho que ella lo había engañado. Él tenía que redimirse por haber actuado tan estúpidamente y no haber escuchado a esa vocecita en su interior que le decía que Sofi no era como estaba gritándole él en su cara. Cuando la mald