Giacomo avanzó hacia su madre con pasos lentos, observándola con atención. Ella estaba sumida en sus pensamientos, así que no lo notó llegar.
La enfermera de recepción le había mencionado que hoy era uno de esos días buenos, aunque le advirtió que eran cada vez más escasos y que debía aprovecharlos mientras duraran. Era difícil aceptar que, algún día, su madre dejaría de recordarlo por completo, que se convertiría en un desconocido para ella.
Giacomo alejó aquellos pensamientos, decidido a no d