[DANE]
Al día siguiente
La alarma de mi despertador anuncia que es hora de levantarme de la cama, aunque la verdad es que despierto llevo varias horas. El insomnio me tuvo atrapado toda la noche, dándole vueltas a lo mismo: por qué demonios me comporté como lo hice con Keira ayer en aquella boutique. Me arrepiento, claro que sí. Eso no puede volver a ocurrir… a menos que sea estrictamente parte del teatro frente a Mauricio y Salma.
—Ya fue suficiente, a levantarse y comenzar el día, que el trabajo no esperará —me digo, intentando convencerme.
Me incorporo sin más rodeos, camino hasta el baño y abro el grifo de la ducha mientras me desvisto. Cuando el agua alcanza la temperatura exacta, me meto bajo la cascada. Siempre ha sido mi refugio: cuando estoy agobiado, ansioso o triste, el agua es lo único que parece ser capaz de organizar mis pensamientos. Mi familia solía quejarse de lo mucho que tardaba en ducharme, pero nunca entendieron que mi mente viaja a todos lados cuando estoy aquí,