[DANE]
Dos días después
Tal vez este viaje con Keira llegó en el momento más indicado de todos. Además de que seguramente pasaré unos días increíbles junto a ella, también me servirá para despejar un poco la mente y prepararme para lo que viene.
Bajo de mi auto después de estacionarlo en el garaje de este exclusivo edificio ubicado en el barrio de El Viso. Abro la cajuela, tomo mi maleta y, una vez que tengo todo conmigo, me dirijo hacia el elevador que ella me indicó. Otro hombre, en mi lugar, quizás se sentiría intimidado ante la lujosa vida que lleva su “amante”, tal y como ella decidió llamarnos. Otros, tal vez, intentarían sacar algún tipo de provecho de la situación. Yo no.
La verdad es que Keira nunca me hace sentir menos ni intimidado por nuestras diferencias sociales, y eso es, sin duda, una de las cosas que más me gustan de ella.
El moderno elevador, de tonos grises y paredes espejadas, me lleva directo al pent-house. Al llegar al último piso, me encuentro con un corto pasil