[KEIRA]
Al día siguiente
En mi vida he recibido muchos premios: a la mejor estudiante, al mejor promedio universitario, empresaria del año, reconocimientos por proyectos de innovación en la industria hotelera y muchos más. Pero, en estos momentos, me merezco sin discusión alguna el premio a la persona más cobarde del mundo.
Veo a Dane completamente dormido a mi lado y no puedo creer que le pidiera que no me dijera esas dos palabras. Sabía perfectamente cuáles eran. Las sentí en su respiración agitada, en su mirada cargada de fuego, en la forma en que me sostuvo después de habernos hecho el amor como lo hicimos en la cocina… un lugar que jamás volveré a mirar de la misma manera gracias a él.
Me asustan esas dos palabras y todo lo que arrastran consigo. Me asustan tanto que no supe reaccionar de otra manera. Y ahora, el miedo a que no vuelva a decirlas nunca más es el que se apodera de mí. En conclusión, soy una cobarde. Y también profundamente indecisa cuando se trata del amor.
Un poco