[DANE]
Al día siguiente
Abro los ojos lentamente y lo primero que encuentro es su mirada azul observándome con una calma casi hipnótica. La luz de la mañana entra tímida por la ventana, dibujando sombras suaves sobre su rostro. Se ve hermosa, abrazada a la almohada, con el cabello revuelto, todavía húmedo en algunos mechones, víctima de no haberlo peinado cuando estaba mojado.
—Buenos días— digo, rompiendo el silencio que se ha apoderado de la habitación.
Sonríe, se acerca un poco más a mí y r