[KEIRA]
Literalmente, el ministro Verán me ha tenido más de media hora lejos de mi esposo contándome sobre nuevos proyectos benéficos que la fundación está planeando. Como siempre, he accedido a colaborar: las causas que apoyan me parecen profundamente importantes. Cuando por fin termina nuestra conversación, regreso a la parte principal del salón y busco a Dane entre la multitud.
Lo encuentro de pie frente a la barra central, que ocupa gran parte del lugar gracias a sus paneles iluminados y a