[DANE]
Horas después
Las horas pasan rápidamente cuando estamos juntos, y no porque hayamos salido a recorrer la ciudad ni a conocerla como turistas, sino todo lo contrario: hoy decidimos quedarnos en la suite, haciendo nada y todo a la vez. Desayunamos y almorzamos allí, con una vista privilegiada de la Torre Eiffel, y nos comimos a besos cada vez que se nos dio la gana. Quiero suponer que así debe vivirse una verdadera luna de miel.
Sin embargo, también tenemos que cumplir con el compromiso que, supuestamente, nos trajo hasta París, así que llega el momento de terminar de arreglarnos para asistir a la gala.
Por segundo día consecutivo me visto con un esmoquin oscuro y, tal como hice ayer, acomodo el moño. La diferencia es que hoy no me tiemblan las manos ni siento el corazón desbocado. Es increíble cómo el cuerpo humano reacciona de maneras tan distintas según la circunstancia.
—Mi amor, ¿puedes ayudarme? —escucho la voz de mi esposa desde la habitación.
—¡Ya voy! —respondo lo sufic