[KEIRA]
Al día siguiente: 11 de noviembre
Abro los ojos lentamente, intentando adaptarme a la luz del sol que se cuela por el enorme ventanal frente a la cama, y lo primero que veo es mi mano luciendo el hermoso anillo de compromiso que me dio quien ahora es mi esposo, junto a la alianza que colocó en ese mismo dedo el día de ayer.
No fue un sueño, me dice la cabeza, y una sonrisa enorme se dibuja en mi rostro.
Las imágenes de nosotros dos en aquella capilla se pasean por mi mente y no puedo de