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Alejandro no tendría forma de saber que Olivia no recordaba quién la había llevado al hospital ni lo que le había dicho cuando estaba medio inconsciente. Para el alfa que observaba todo desde detrás de una puerta entreabierta, era como si la historia se repitiera. Era él siendo escondido entre las sombras nuevamente, como un secreto sucio que no debía salir a la luz. Por primera vez en su vida adulta, derramó lágrimas silenciosas, sintiéndose traicionado. Dejó las flores y el anillo en las sill