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Y lo sabía muy bien porque había experimentado el rechazo en carne propia de parte de su verdadero padre. El heredero de los Moor había ocultado a su segunda familia como si dos cachorros y una omega fueran la basura que empañaba su jardín trasero. Esa era una herida en el alma de Alejandro que lo marcó terriblemente. Desde que era un cachorro se dijo que jamás pertenecería a ese círculo de gente traicionera y frívola. Había renunciado al apellido Moor. Su verdadero padre sería el alfa Jones, u