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**Tres años atrás**
El lobo de Alejandro aulló mientras se alejaba de la cafetería. El llanto de Olivia le partía el alma, pero estaba tan cegado por la rabia que se obligó a seguir caminando hacia su auto, hasta que sintió que el pecho se le desgarraba y ya no pudo dar un paso más. Luchó por respirar mientras se levantaba y corría de regreso. Su alma se estremeció al ver a Olivia inconsciente en los brazos de un alfa mayor. Corrió a su lado y cayó de rodillas mientras arrebataba a la omega de