CAPITULO 13: EMMA.
La penumbra de la habitación me oprime el pecho y recuerdo lo que paso con mi ex horas atras. Estoy acostada, pero una alarma se enciende en mi nuca: no estoy sola. Alguien me observa.
Estiro la mano sobre el colchón buscando el pelaje de Astro, pero mis dedos solo encuentran las sábanas vacías. El espacio a mi lado está frío. No está en la cama conmigo. El pánico me da un latigazo en el estómago.
Me siento de golpe, con la respiración contenida. A los pies de la cama, distingo una silueta impo