LETICIA
Había sido un completo error mirarlo a los ojos. Su mirada me impactó tanto como hace cinco años. Sentí aquella misma sensación indescriptible que en aquel tiempo y todo él ejercía una especie de atracción mortal para mí.
Comenzó a dar algunos pasos a mi alrededor, perturbándome con su movimiento sensual. Parecía un depredador al acecho, estudiando cada rasgo y movimiento de su presa. Tragué saliva y me relamí la boca cuando sentí un magnetismo en mi espalda. Tenía la garganta seca y me