Capítulo 57. Lo que esconde el encanto
A primera hora de la mañana Bianca se levantó de la cama para recibir los primeros rayos de sol desde su chaise longe en la habitación.
—Si quiere ir afuera puedo acompañarla —propuso Irina.
—Saldré cuando venga mi papá a visitarme —respondió Bianca con los ojos cerrados—. Adoro el sol, deberías probarlo. ¿Tu cabello es rubio natural? —comentó Bianca sin abrir los ojos.
—Sí… —respondió Irina sin comprender qué tenía que ver.
—El cabello rubio se ve mejor acompañado de una piel do