Capítulo 48. Segundas intenciones
Marco entró al estudio de Alex con pasos firmes, cerrando la puerta tras de sí. Su rostro era una máscara de control absoluto, pero el brillo frío en sus ojos delataba su enojo contenido. Alex, sentado tras su escritorio, levantó la mirada con una calma calculada, sin mostrar sorpresa por la visita.
—Tenemos que hablar —dijo Marco sin preámbulos, dejando caer una pesada carpeta sobre la mesa de Alex.
—Por supuesto, adelante —respondió Alex con tranquilidad, aunque ya anticipaba el rumbo d