Capítulo 164. Al filo de la navaja
Marco regresó a casa.
Su intención era quedarse en el hospital. Pero el agotamiento y la tristeza que le daba ver a Bianca cada vez más deterioraba lo hacía sentir incompleto.
Tan desesperado como cuando murió Tatiana, tan agradecido que ahora puede contar con Olga. Ahora que una vez más pasa por lo mismo, incluso intensificado porque es su hija adorada, la que también le hace recordar lo horrible de despedir a su madre de este mundo.
El médico residente encargado del bienestar de