Capítulo 142. Ecos del corazón
Isabella no pudo sostenerse más.
Apenas dio un paso dentro de la casa, su cuerpo cedió al agotamiento. Irina vio cómo sus ojos se cerraban antes de que su cuerpo comenzara a caer, y actuó por instinto.
— ¡Matilde, ayúdame! —exclamó, corriendo a sujetarla antes de que su cabeza golpeara el suelo.
Matilde reaccionó rápido, sosteniendo a Isabella por los hombros mientras Irina revisaba su pulso con manos firmes. Estaba demasiado débil.
— ¿Hipoglucemia? ¿Deshidratación? Necesitamos est