Capítulo 135. Bajo fuego y sin respuestas
Luego, cuando Rachel pudiera interpretar su reacción, se podría recriminar, pero en este justo momento de adrenalina a tope y nervios a millón solo reaccionó.
Quizás con demasiado entusiasmo.
No es que Santiago se hubiera mostrado tan estoico tampoco, no solo la había tomado desprevenida, el hombre era grande, atlético, guapo. Y besaba…
Bien, demasiado bien para una Rachel sorprendida.
Rachel se guindó de su cuello respondiendo de manera efusiva, y él se pegó aún más a ella y suj