Capítulo 127. El fuego del deseo
Alex buscó sus labios con una lentitud desesperante, Irina no podía acusarlo de tomarla desprevenida, la besó de manera lenta y sensual, con sus manos apretó su cintura hasta que los pechos de Irina se pegaron a su torso, entonces la cargó porque no confiaba en dejarla caminar, su calma se agotó con ella amarrada a su cintura entró a la habitación de ella.
Una estancia más pequeña que la principal, elegante pero acogedora, con un diseño que equilibra lujo y comodidad. Las paredes en tonos ne