Capítulo 128. Voz interior
Rachel se quedó pensando en las palabras de Santiago, conduciendo y aun cansada no resistió y marcó a Olga sin importarle que podrían ponerle una multa.
—Desgraciado detective, ¿ahora cómo se supone que descanse? —dijo en voz alta mientras sostenía el teléfono contra su oído, su otra mano descansaba sobre el volante, sus dedos golpeando nerviosamente la piel del volante mientras esperaba.
— “Sí, bueno” —escuchó a Olga al otro lado de la línea.
—Olga, Irina no contesta su teléfono,