El Eco Del pasado
El grupo había seguido el rastro de un cargamento de droga hasta una antigua fábrica abandonada en las afueras de Londres.
La fábrica olía a óxido, humo y sangre vieja. Las sombras parecían moverse con vida propia mientras los pasos de Damian se deslizaban entre los pasillos cubiertos de polvo. Roman iba detrás de él, los colmillos a medio salir, alerta.
- Hay movimiento en el nivel inferior. - susurró Sasha con una tableta funcional entre sus manos, con los ojos fijos en las