Mundo ficciónIniciar sesiónIdeando Un Plan
El sonido de los nudillos golpeando la puerta interrumpió el torbellino de pensamientos en la mente de Damian.
- Entra. - ordenó con voz firme.
La puerta se abrió y Aria cruzó el umbral con la misma elegancia con la que siempre se movía, sus ojos ámbar evaluándolo con aguda perspicacia. A su lado, Renard entró con paso mesurado y tras ellos, Roman cerró la puerta con discreci&o







