Capítulo 26. Bajo la misma luna
La noche había caído suavemente sobre la aldea, tiñendo el cielo de un azul profundo salpicado de estrellas. Las luces tenues de las antorchas colgaban en las puertas de las casas, y el aire olía a leña, tierra húmeda y algo dulce que venía de una de las hogueras donde cocinaban. Devon y Alina caminaban en silencio, sus pasos acompasados, sus hombros rozándose apenas.
—¿Te gustó el mercado? —preguntó él, sin mirarla del todo.
—Sí... mucho más de lo que imaginaba. —Ella sonrió suavemente—. No pe