Para sorpresa de los presentes, Giovanni llegó más o menos una hora y media después del comienzo de la cirugía, y se integró en la sala de espera con igual ansiedad que los demás, aunque trataba de disiparla con conversaciones.
—Así que tú eres el hijo de K. Qué cosas.
Evan miró al castaño con gafas y frunció el ceño.
—¿Eres amigo de Kane?
—Lo soy. —Giovanni sonrió—. Lo conozco desde hace mucho tiempo, lo suficiente para saber que eres igualito a él.
—Es mi padre biológico.
El mayor frunció el