En la casa principal de los Beresford, sus miembros se reunían para una cena familiar que no era poco común, pero que ahora adquiría un toque diferente.
—Se siente distinto cuando falta gente por aquí —comentó Nia con unas muy evidentes dobles intenciones y casi soltó una risita.
—La nueva familia está de vacaciones, así que es natural tener algunos lugares vacíos, Nia —comentó Carol con calma, en tanto los miembros del servicio servían los platos.
—¿Una luna de miel con la suegra y un niño? Es