POV Alaia:
No... hay nada.
Abrazo mi cuerpo al sentir un frío intenso recorrer cada vértebra de mi ser y observo la absoluta oscuridad que me rodea. No hay nada, ni un atisbo de luz; solo soy capaz de ver mi propio cuerpo.
Bajo la mirada y me descubro vistiendo un largo y suelto vestido blanco que casi cubre mis pies descalzos, pero, curiosamente, parece que estoy flotando, pues solo hay oscuridad bajo mis pies.
¿Dónde estoy?
El aliento que escapa de mis labios es como una neblina, evidencia del frío que recorre mi piel. No sé dónde estoy ni cómo llegué aquí, pero, por instinto, empiezo a avanzar sin rumbo fijo, adentrándome todavía más en la fría oscuridad.
Siento una presión en el pecho.
Aprieto los labios sintiendo unas inexplicables ganas de llorar. ¿Llorar? ¿Por qué? No hay razones para llorar, ¿o sí? No lo sé, estoy tan confundida y perdida. Tengo miedo porque no sé dónde estoy ni siquiera cómo llegué aquí. Siento que no avanzo a pesar de saber que he dado unos cuantos pasos, pe