Capitulo 41

​POV Alaia:

​—¿Estás más tranquila, Lía? —me pregunta con suavidad Bianca, pero yo permanezco inmóvil.

​Me siento como un cuerpo al que le han arrancado el alma. No tengo deseos de moverme siquiera. Lloré hasta el cansancio y volví a acostarme en la cama, queriendo que esta me absorbiera y me escupiera en otra parte.

​No sé cuánto tiempo ha pasado desde que Bianca llegó a consolarme. No sé si fueron minutos u horas; solo sé que estoy agotada, pero el sufrimiento no ha disminuido, solo increment
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