POV Alaia:
Aprieto mis labios suavemente y me niego a hablar. La verdad no tengo nada que decir.
—¿Vamos?
Extiende su mano en mi dirección y, aunque lo dijo a modo de pregunta, sé que es más como una orden. Observo su mano dudosa, hasta que finalmente decido tomar la mano que él me ofrece.
Su mano se afirma en la mía y empieza a caminar arrastrándome consigo. No sé qué está planeando, no sé siquiera hacia dónde vamos, pero no creo que me agrade mucho su sorpresa.
Empezamos a caminar en completo