CAPÍTULO 31: ¿Quieres que me encargue...
LEONARDO
Fijo de nuevo mis ojos en ella y me sorprende la urgencia que siento de querer besarla. La idea me gusta demasiado…¿Por qué ella?
J*der.
La imagen de mi padre se cruza en mi mente, y aunque deseo besarla con todas mis fuerzas, desvío la mirada y carraspeo, cortando el instante íntimo que yo mismo he creado.
Maldita sea…
Se aparta un poco, pero mi mirada no puede abandonarla y me detengo a medio camino mientras que deslizo la mano por su espalda, buscando no perderla del todo.
No sé q