GEMA
No pude dormir en toda la noche, dando vueltas a la misma idea. Estaba excitado, muy excitado —lo podía percibir en su aroma— y, aun así, me dijo que no. Me siento triste—y un poco enfadada—, pero no por el rechazo en sí; la tristeza viene de darme cuenta de que aunque él pueda sentir atracción, jamás se permitiría estar conmigo, ni siquiera sexualmente…
¿Le resultará humillante estar con alguien como yo?
Leonardo nos llama a todos y no tardo en presentarme en su despacho. Hace un rep