Leonardo
Mi padre me ha atacado por la espalda, cuando no puedo defenderme.
La magia de mi padre está a punto de alcanzarme cuando una fuerza brutal choca contra ella en el aire.
El impacto resuena en toda la iglesia.
La energía se dispersa en una explosión de luz antes de tocarme. Eso podría haberme matado.
—¡Basta!
Reconozco esa voz al instante.
Me giro justo a tiempo para ver a Carlisle avanzar por el pasillo central de la iglesia, muy cerca de nosotros.
Ha detenido el ataque.
Su presencia es imponente, firme, cargada de autoridad. A su espalda y junto a él caminan otros miembros de la Orden de alto estatus con movimientos precisos y coordinados.
Los invitados a la boda, antes desperdigados, comienzan a reaccionar. Murmullos, jadeos, pasos apresurados. Algunos retroceden, otros se acercan, incapaces de apartar la mirada de la escena que se desarrolla frente al altar. El aire está cargado de miedo, curiosidad y una verdad que ya no puede ocultarse.
Carlisle levanta una mano y vario