Lea y Emery dormían cuando se detuvieron enfrente del edificio donde vivía Alessia y su hija.
Alessia agradeció la velada en un murmullo, no habían hablado en todo el camino, y bajó de la camioneta sin esperar a que Matthew abriera la puerta; sin embargo, permitió que la ayudara a cargar a Lea.
—Cierra la camioneta y espera aquí, Joanne —pidió Matthew.
—Creo que ella puede cargar a su hija sola, papi —dijo Joanne con el ceño fruncido.
Alessia hizo acopio de toda su fuerza de voluntad para no p