LARS
Mi buen ánimo por la forma en la que había pasado todo con mi padre se extendió hasta la fiesta de la noche, a la que llegué de punta en blanco en compañía del moreno.
El código de vestimenta para los hombres dictaba chaqué y nada de colores extravagantes, así que me puse un traje negro con corbata azul marino, en tanto Ulrik optó por el azul marino en el traje y una corbata un poco más clara.
Al bajar del auto, los miembros del protocolo nos indicaron que debíamos pasar por una especie de