—¿Y por qué ahora? —Liam preguntó, manteniendo su tono firme—. ¿Qué cambió de repente?
Amanda levantó la mirada, y en sus ojos se podía ver una mezcla de arrepentimiento y desesperación.
—Liam, sé que te he fallado a ti y a Leo... pero he cambiado. Me he dado cuenta de lo que he perdido, y quiero enmendar mis errores. Sé que no será fácil, pero estoy dispuesta a hacer lo que sea necesario para demostrarte que he cambiado.
—No estoy seguro de cómo encajas en la vida de Leo ahora, Amanda —dijo Liam con cuidado—. Él no te conoce, y no puedo permitir que algo o alguien lo lastime.
Amanda asintió lentamente, como si entendiera la gravedad de sus palabras.
—Solo dame una oportunidad, Liam. No estoy pidiendo que todo cambie de la noche a la mañana. Solo una oportunidad para demostrar que puedo ser una madre para él.
Liam suspiró, sintiendo el peso de la situación sobre sus hombros.
—No lo sé, Miranda. Él ha vivido bien durante estos años sin ti. El que formaras parte de su vida era porque cr